Olorua

Mi opinión honesta sobre las clases de velas de soja online

2026.09.19
Reseña honesta de clases de velas de soja online: manualidades de hobby con cera y frasco en casa

Se puede aprender a trabajar la cera mirando una pantalla, aunque también uno corre el riesgo de solo acumular videos guardados mientras la vela queda a medias. Esta reseña de un curso online de velas de soja sale de mis manualidades de sábado en Teusaquillo, con Miga, mi gata, de testigo.

Un aviso antes de seguir: en este blog hay enlaces de afiliado. Si compran el Curso de Velas de Soja Aromáticas Paso a Paso desde uno de ellos, me llega una comisión y a ustedes no les cuesta ni un peso más. Aquí solo hablo de cosas que probé yo misma, entre manchas de cera y pelos de gata.

Mi respuesta corta: sí me sirvió, pero por una razón que no esperaba. El curso no me enseñó tanto a hacer como a esperar, y esa paciencia terminó colándose hasta en mis jabones.

Del jabón de glicerina a una cera que no me obedecía

Yo llegué a las velas desde los jabones de glicerina y di por hecho que la cera de soja sería igual de mansa. Con el jabón me salto reglas y casi siempre sale bien (mi abuela hacía el suyo a punta de ojo y le quedaba perfecto). La soja, en cambio, es temperamental como una diva del cine antiguo, y lo primero que me regaló fue una escarcha blanca en el vidrio que me tuvo frustrada varias tardes.

Mi método de calcular las esencias a ojo, que tan bien me funcionaba en los jabones de glicerina con aceites naturales, aquí me dejó velas que no olían a nada cuando las encendía. Me creía con buen ojo de ilustradora para las mezclas, y resulta que la cera no se deja seducir por una etiqueta bonita. Cuando me desato el delantal al terminar la tarde, el nudo todavía guarda la lavanda de otro sábado, y creo que ahí estaba mi consuelo: al menos yo salía oliendo a trabajo, aunque la vela no.

Cera de soja blanca en escamas cayendo en una jarra de metal antes de empezar las clases de velas de soja online

¿Por qué me animé a tomar clases online?

Marcela, mi colega ilustradora que también terminó pegada a las velas, me preguntó por nota de voz (larguísima, como todas las suyas) si valía la pena tomar otro curso teniendo en casa más cera y más frascos de los que va a gastar en un año. Le contesté que dependía de para qué: yo no buscaba más material, buscaba que alguien me explicara el porqué de las cosas.

Esa era la promesa del curso de velas de soja aromáticas, y me enganchó. La ventaja de las clases online es la flexibilidad: veía los videos de madrugada, después de entregar un encargo de ilustración, sin cruzar Bogotá bajo la lluvia hasta un taller presencial. El precio de esa libertad es la soledad, porque nadie te detiene la mano cuando estás a punto de cometer una torpeza, y mi gata no cuenta como profesora. Además, sigo dosificando la fragancia con la mano más suelta de lo que el curso aprobaría; esa es una batalla que todavía no gano.

Cuando desmoldé el jabón demasiado pronto

Una tarde lluviosa, con un jabón de glicerina recién vertido y la paciencia por el suelo, decidí que con una hora bastaba. Lo saqué del molde antes de que se enfriara del todo y me quedó en la mano blando, con un canto torcido, mirándome como si la culpa fuera mía. Terminó otra vez en la olla.

Esa era justo la trampa que el curso repetía una y otra vez: la cera pide calma. Yo pensé que el jabón, más manso, se saltaba la regla, y mi abuela habría dicho que al jabón tampoco se le mete prisa. (La vela de la foto, hundida en el centro y con escarcha en el vidrio, es de esa misma época de apuros.)

Vela de soja con un cráter en el centro y escarcha blanca en el vidrio, un intento fallido antes de aprender a esperar

Esperar dos semanas sin encender nada

Si algo me dejó el Curso de Velas de Soja Aromáticas Paso a Paso fue la costumbre de esperar. Yo quería encender la vela en cuanto se veía sólida, y el curso pedía dos semanas de curado antes de acercarle el fósforo. Dos semanas enteras de mirar un frasco sin poder olerlo, para alguien que vive de correos y plazos de entrega, fueron una meditación forzosa.

Mi prima Adriana, que sigue en Cali y se derrite por todo lo hecho a mano, me escribió pidiéndome una vela ya, aunque fuera sin curar; esperar no es lo suyo. No se la mandé. Para no rendirme yo misma, salí a caminar por el Parque El Virrey mientras la mía reposaba, y volver a casa y encontrarla intacta se sintió como ganarle una apuesta a la impaciencia.

Cerca de la quinta semana de clases desmoldé otro jabón, esta vez después de dejarlo enfriar todo lo que hiciera falta, y me quedé pasándole el dedo por encima una, dos, tres, cuatro veces, buscando un defecto que no aparecía. Mi mano, sin que yo se lo pidiera, ya no se adelantaba.

Los detalles técnicos que sí me salvaron las cejas, como los límites con la fragancia, los dejé anotados en lo que aprendí en el curso de velas de soja, porque aquí prefiero contar la tarde y no la teoría.

¿Valen la pena las clases de velas de soja online?

Un sábado lluvioso junté todas las velas del mes para mirarlas juntas, y ninguna me dio ganas de esconderla en un cajón. Se me aflojaron los hombros. Ya no era una pelea con el material sino más bien un baile con él, y para mí eso es lo que justifica unas clases.

Si lo que buscan es entender las velas en frasco sin que parezca una clase de química aburrida, el Curso de Velas de Soja Aromáticas Paso a Paso fue el que me acompañó a mí, y para mi ritmo de sábados funcionó. Si después de dominar los frascos les pica la curiosidad por las formas raras, como me pasó, está el Taller: Velas artesanales en moldes, un mundo aparte pero igual de curioso.

Termómetro digital sobre cera de soja derretida durante una práctica del curso online de velas de soja

Estar sola con la pantalla en la cocina

Hay algo muy real en hablarle a una pantalla mientras uno mide y espera; a veces me sentía un poco loca. Pero los grupos de alumnos ayudan: ver que a una chica en México le pasó lo mismo con su vela de lavanda me quitó la vergüenza de golpe. Como conté en el relato de aquel sábado de lluvia y café, el proceso pesa tanto como la vela terminada.

También me gusta pensar que la cera de soja viene de una planta y que la vela se consume con calma. Es una preferencia más que un argumento, pero me hace sentir que elegí algo con cabeza para la casa.

Velas de soja terminadas en frascos de color ámbar con la cera lisa, resultado de un curso online de manualidades

Mi opinión final, sin adornos

Después de meses de ir y venir con los videos y de llenar el cuaderno de bocetos con notas (Miga ya pisó varias páginas), mi opinión es esta: si les gustan las tardes de sábado pero les duele tirar material por no saber qué pasa en la olla, unas clases ordenadas ahorran frustración. Mi regla para decidir es simple: si ya se saltan las pausas de las instrucciones que tienen en casa, otro curso no les va a quitar la prisa; si las respetan y solo les faltan los porqués, ahí las clases sí valen la pena.

Para las almas inquietas, que quieren probar un poco de todo, el SUPER COMBO ARTESANAL 3 EN 1 incluye también jabones y más técnicas, así que puede ser una puerta más ancha. Pero si el corazón les late por las velas de soja, el curso específico me pareció el camino más directo.

Vela de soja encendida junto a un gato durmiendo y un cuaderno de dibujos, hobby de manualidades en casa

Miga ronronea mientras enciendo una de mis velas de sándalo (esta vez sí salió bien), y sigo convencida de que las velas y los jabones son hobbies relajantes que nos devuelven un poquito de paz. No dejen que el miedo a los números o a los termómetros las frene. Si quieren arrancar, el botón de aquí abajo lleva directo al curso que me acompañó a mí; tómenlo con calma, que en este hobby la calma es media clase.

8.8

Curso de Velas de Soja Aromáticas Paso a Paso

Ventajas

  • ▸ Flexibilidad total para mis horarios locos de ilustradora
  • ▸ Explicaciones visuales clarísimas que eliminan el 'frosting'
  • ▸ Te enseña a ahorrar materiales desde el primer vertido
  • ▸ Acceso de por vida para repasar cuando el gato me distrae

Desventajas

  • ○ No tienes a la profe al lado para corregirte el pulso al instante
  • ○ Requiere disciplina para no saltarse los 14 días de curado
¡Quiero empezar mis velas hoy! →